jueves, 28 de mayo de 2009

FACEBOOK


Facebook y Tuenti (y otras redes sociales, claro) son en estos momentos las redes sociales más utilizadas. No recuerdo la última vez que un amigo de los de la vida real me mandó un correo a Hotmail. Sin embargo miro mis mensajes privados en Tuenti o Facebook y está lleno de ellos. La explicación es muy lógica, la mayoría de la gente entra en sus redes sociales favoritas varias veces al día. Con solo mirar el perfil de tus amigos tienes la opción de enviarle un mensaje privado, en texto plano, y de una manera más que rápida.
La verdad es que, viéndolo en perspectiva, creo que el correo electrónico nunca caló demasiado hondo fuera de los entornos laborales. La mayoría de la gente lo usa, o usaba, porque era lo más parecido a la comunicación directa. Además seguro que a más de uno le suena la típica situación en la que un amigo te llama para preguntarte si has leído su correo.
Además os invito a revisar vuestra bandeja de entrada personal, a ver cuantos correos tenéis que no sean cadenas o notificaciones de avisos de algún servicio web. Igual me estoy equivocando y al email le queda una infinidad de años, pero mucho tiene que cambiar el panorama para que eso ocurra. Creo que, definitivamente, fuera de los entornos laborales, el email esta sufriendo un abandono, una disminución de su utilización como forma de comunicación.

1 comentario:

Ester dijo...

En mi caso utilizo tanto las redes sociales como los correos electrónicos, pero prefiero estos últimos.
Claro que todo depende de con quién te estés comunicando y la urgencia del mensaje, porque hay quien lee los correos al instante y quien sólo los consulta una vez a las mil. Pero tampoco podemos fiarnos de que esté enganchado a su perfil de red social.
¿Por qué envía la gente tantas cadenas odiosas? Porque simplemente hay que pulsar un botón para hacerlo: comodidad.
Cuando redactamos un e-mail corto puede parecer pobre, mientras que un mensaje interno a una red social puede tener sólo algunos caracteres y parecer completo, lo nos evita calentarnos la cabeza.

En resumen, creo que el uso de un canal u otro está condicionado por el grado de dependencia que tengamos del servicio en concreto que estemos analizando.